El que pone la mano en el arado

La frase «el que pone la mano en el arado» es una expresión que se utiliza en la Biblia para referirse a aquellos que se comprometen con una tarea y no se rinden hasta completarla. Exploraremos el significado de esta frase y su relevancia en la vida cristiana.

Quién pone la mano en el arado

La frase «el que pone la mano en el arado» se encuentra en Lucas 9:62, donde Jesús dice: «Nadie que pone su mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el reino de Dios». En este contexto, Jesús está hablando con un hombre que quiere seguirlo, pero que todavía tiene dudas y está indeciso. Jesús le está diciendo que si quiere ser su discípulo, debe comprometerse plenamente y no mirar hacia atrás.

Qué quiere decir el que pone la mano en el arado

La expresión «el que pone la mano en el arado» significa comprometerse con una tarea y no mirar hacia atrás hasta que se complete. En el contexto bíblico, se refiere a seguir a Jesús y cumplir su voluntad sin vacilar. En la vida cotidiana, puede aplicarse a cualquier tarea que requiera perseverancia y dedicación.

Qué dice en Filipenses 3:13

En Filipenses 3:13, el apóstol Pablo dice: «Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante». En este pasaje, Pablo está hablando de su propia vida y su compromiso con seguir a Cristo. Él reconoce que todavía tiene mucho que aprender y mejorar, pero se compromete a seguir adelante sin mirar hacia atrás.

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Qué nos quiere decir Lucas 9:57-62

En Lucas 9:57-62, Jesús habla con tres personas que quieren seguirlo. A cada uno de ellos les dice que deben comprometerse plenamente y no mirar hacia atrás. El primer hombre dice que quiere seguir a Jesús, pero primero quiere despedirse de su familia. Jesús le responde que nadie que mira hacia atrás es apto para el reino de Dios. El segundo hombre dice que quiere seguir a Jesús, pero primero quiere enterrar a su padre. Jesús le responde que deje que los muertos entierren a sus muertos, y que él vaya y predique el reino de Dios. El tercer hombre dice que quiere seguir a Jesús, pero primero quiere despedirse de su familia. Jesús le responde que nadie que mira hacia atrás es apto para el reino de Dios.

La importancia de poner la mano en el arado

En la vida cristiana, poner la mano en el arado significa comprometerse plenamente con la voluntad de Dios y no mirar hacia atrás. Esto requiere perseverancia, dedicación y fe. Al poner la mano en el arado, nos comprometemos a seguir a Jesús y cumplir su voluntad, sin importar las dificultades que puedan surgir en el camino. Esto nos permite crecer espiritualmente y acercarnos más a Dios.

Conclusión

La frase «el que pone la mano en el arado» es una expresión que se utiliza en la Biblia para referirse a aquellos que se comprometen con una tarea y no se rinden hasta completarla. En la vida cristiana, esto significa comprometerse plenamente con la voluntad de Dios y no mirar hacia atrás. Al hacerlo, podemos crecer espiritualmente y acercarnos más a Dios.

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