El amor es un sentimiento que ha sido objeto de estudio y reflexión desde tiempos inmemoriales. La Biblia, por ejemplo, es una fuente inagotable de enseñanzas sobre el amor, y uno de los pasajes más conocidos es Jeremías 31:3, que dice: «Con amor eterno te he amado; por eso te sigo con fidelidad». Profundizaremos en el significado de esta frase y en lo que la Biblia nos enseña sobre el amor eterno.
Índice
Qué quiere decir con amor eterno te he amado
La frase «con amor eterno te he amado» es una declaración de amor incondicional. Dios, que es amor (1 Juan 4:8), nos ama de manera incondicional y eterna. No importa lo que hagamos o dejemos de hacer, Dios siempre nos amará. Este amor no depende de nuestras acciones o méritos, sino que es un regalo gratuito que Dios nos ofrece.
Qué dice la Biblia sobre el amor eterno
La Biblia nos enseña que el amor de Dios es eterno y que nunca nos abandonará. En Romanos 8:38-39, por ejemplo, leemos: «Porque estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor».
Este pasaje nos muestra que el amor de Dios es más fuerte que cualquier cosa en el universo. Nada puede separarnos de su amor, ni siquiera la muerte. Dios nos ama de manera incondicional y eterna, y nada puede cambiar eso.
Qué quiere decir por lo tanto te prolongue mi misericordia
La segunda parte de Jeremías 31:3 dice: «Por eso te sigo con fidelidad, y por eso te prolongue mi misericordia». Esta frase nos muestra que el amor de Dios no solo es eterno, sino que también es misericordioso. Dios nos perdona nuestros pecados y nos ofrece su gracia y su misericordia.
La misericordia de Dios es un regalo que recibimos a pesar de nuestros errores y debilidades. Dios nos ama a pesar de nuestras fallas y nos ofrece su perdón y su gracia. Esta es una muestra del amor incondicional de Dios, que nos ofrece su misericordia sin pedir nada a cambio.
Reflexión sobre el amor eterno
El amor eterno de Dios es una fuente de consuelo y esperanza para todos nosotros. Saber que Dios nos ama de manera incondicional y eterna nos da la seguridad de que nunca estamos solos y de que siempre podemos contar con su amor y su gracia.
Además, el amor eterno de Dios nos llama a amar a los demás de la misma manera. En Juan 13:34-35, Jesús nos dice: «Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. De este modo, todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros».
Este pasaje nos muestra que el amor es la marca distintiva de los seguidores de Jesús. Debemos amar a los demás de manera incondicional y eterna, así como Dios nos ama a nosotros. Este es el camino del amor que nos lleva a la vida plena y abundante que Dios tiene para nosotros.
Conclusión
El amor eterno de Dios es una realidad que nos da esperanza y consuelo en medio de las dificultades de la vida. Saber que Dios nos ama de manera incondicional y eterna nos da la seguridad de que nunca estamos solos y de que siempre podemos contar con su amor y su gracia. Este amor nos llama a amar a los demás de la misma manera, y nos lleva por el camino del amor que nos lleva a la vida plena y abundante que Dios tiene para nosotros.